Una mudanza implica una gran organización y en muchas ocasiones puede ser un poco caótico. ¡No entres en pánico! Aunque en definitiva una mudanza es una tarea difícil, no es imposible y hoy te daremos algunos buenos consejos para hacer más ágil este nuevo comienzo:

 

Empieza con una limpieza

 

Una mudanza es un buen momento para realiza una limpieza profunda de todas tus pertenecías y reflexionar sobre aquellas cosas que no ocupas y es momento de dejar atrás. No tiene ningún sentido que te lleves cosas innecesarias o que ya no ocupas.

 

No vacíes todos los cajones

 

Aunque lo más lógico es depositar todo lo que había en cajones y muebles en otro espacio, en realidad los cajones pueden ser un lugar perfecto para guardar ropa u artículos no pesados y transportarlos dentro de tus mismos muebles. Esto te ahorrará espacio y dinero. Asegúrate de resguardar bien tus muebles para que tus cajones no se abran durante el traslado.

 

Tus aliadas son las bolsas de basura

 

Es poco glamoroso, pero es una excelente idea para guardar edredones, cojines, almohadas y otros artículos que pueden ser voluminosos, pero no son pesados. De esta manera, se ahorra espacio y, a su vez, se protegen otros artículos y muebles. Te aconsejamos sellar estas bolsas con cinta aislante, así estás seguro de que todo se mantendrá en su lugar durante la mudanza.

 

Contrata con anticipación los servicios de tu nuevo hogar

 

En ocasiones tenemos la mala suerte de que los servicios que teníamos contratados no tienen cobertura en tu próximo hogar. Infórmate con anticipación sobre los proveedores de internet o teléfono que existen cerca de tu nuevo hogar. Tómate el tiempo necesario de comparar y ver cuál es tu mejor opción.